Archive for 6/03/06

16mm

marzo 6, 2006

first contact to real cinema has happened to me today. I enjoyed it. It wasn’t as proffesional as other classmates shootings but still artistic, funny (DannyZ brought a girl he had met at the metro), with some difficulties: a piece of negative entered a part of the camera, this part is normally not accesible to the film, but….

un niño, sentado en su banco de la escuela, grita y estira la mano hacia un hombre. es el niño, de mayor. tambien grita angustiado e intenta agarrarle la mano al niño. la imagen de una niña flota por la memoria de los dos. las manos del niño y del hombre se acercan, se esfuerzan pero no llegan a tocarse. el hombre se ahoga detrás de una cortina azul, mojada por las lágrimas, babas, sudor. intenta salir de la cortina.

hice de actor, me sentí poco dirigido, pero DannyZ ya me conoce, confía en mí y sabe que entiendo lo que quiere. supongo.

 

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oscar’s party

marzo 6, 2006

vaya vaya, otro año y otra antológica fiesta de los oscar’s en la ESCAC. La Maratoon2 con menos público que el año pasado, interrumpida por el desfase alcoholizado de un energúmeno que se cargó la puerta.
Cokito Films organizando un concurso para descubrir al cinéfilo más freak de la escuela de cine de Terrassa…
Un apartado muy concurrido de juegos de la GameCube… se podría haber esperado más inspiración en el aspecto audiovisual del juego WarioWare, pero como enganchaba, que parece ser el valor mas importante de un juego hoy en día, la gente se iba apuntando a partidas de hasta 16 jugadores… los mareantes gráficos llevaron a vomitar a Monsieur Vino.
alcohol corrió por muchas venas, casi nos roban medio porro, pero acabamos bien, la intolerancia de un debiloide que puso la lista de sus grandes éxitos casposos por su mobil polifónico… pedí educadamente que lo apagara, que lo bajara… -No me da la gana!
Patapam. Nada, nada que aquí en el vagón somos 7 de los cuales 5 no queremos escuchar tu música, pero bueno. Mr. Vino ya recuperado me intentaba calmar, pero la mala ostia iba subiendo. En voz algo más elevada y yendome a su lado le dije que lo quitara. -No me toques!…
-¿Podrías poner una entera? le dice el señor de los bancos a la derecha del fondo. La mala ostia era palpable. Y… aunque esté feo, y… aunque su libertad llega hasta donde empieza a pisar la mía, en Alemania hay un dicho popular: Wer nicht hören will, muss fühlen. (Quien no quiere oír tiene que sentir) y al salir le pegué un collejón. Y ahora no me siento para nada culpable, de hecho no creo que vuelva a confundir la libertad con el libertinaje.