Archive for 12/07/06

bendita maldita

julio 12, 2006

Me acuerdo de cuando tu hermana iba a mi clase en el cole y tú ibas algunos cursos por debajo. Ya eras preciosa entonces, bueno debe estar en los genes porque tu hermana era muy guapa también. Inocentemente empezamos a mandarnos cartitas, teníamos demasiada verguenza como para hablarnos cara a cara. Recuerdo que viniendo de Brasil los problemas de diferencia de edad que la gente veía me parecían incoherentes. (caca nene, eso no se toca!) El grado de intimidad de las cartas aumentó y yo ya tenía una cuenta de e-mail. (me la habían abierto desde otro continente sin yo tener ni conexión a internet) No recuerdo bien, pero dejamos de escribirnos…

Dejamos atrás el colégio y en el cumpleaños de un amigo, te volví a ver, me alegré, charlamos, ibamos a La Paloma. Sin querer me sacaste mi teléfono, dijiste que era para tu hermana. O fué al revés, creo que yo había perdido el número de tu hermana, detalle insignificante… pensé hasta entonces.

Haciendo la shh, shh, silenciosa cola para entrar en la discoteca me llega una perdida de un número desconocido. Respondo con un sms: -Tengo una perdida de tu número, quien eres?   La respuesta no tardó en llegar. – Soy yo S. Aqui tienes mi número y mi nuevo mail… aquel ya no lo utilizo.   Te miro alucinado, mírate hay algo detrás de esa apariencia de chica mona, tímida y callada. Entramos y arriba nos sentamos uno frente al otro. A mi me encanta bailar, tú eres tímida y estas cansada. Quieres beber algo? Si, una cerveza.  No pensé que pidieses una cerveza. La música me estaba poniendo inquieto en el asiento. Seguro que no bailas? Yo bajo.

La respuesta fué contundente: pusiste la pierna encima de mi sillón, de manera que no pudiera salir. Wow, debajo  de este pelaje de gatita resultaba haber una pantera! Cedo y me quedo, te toco la mano, la tienes fría. Aprendí acerca de tu circulación, de tu nariz fría. (¿gatita?) El cumpleañero, que intentaba captar tu atención, abre los ojos. Que bien se ve el blanco en la oscuridad de una discoteca. Se me acabó la cerveza y me acerco a tí: -Yo bajo a bailar, si quieres… aqui tienes mi mano.-   Paso delante del cumpleañero extendiendo el brazo unos segundos y cuando iba a bajarlo, me cojes la mano. Bajamos y escondidos de curiosas miradas te llevo de la mano, intentando abrir un poco de espacio en la muchedumbre para que pudieras pasar comodamente. Bailamos, no te gusta bailar. Te acerco y te apretas contra mí. Ya no tienes las manos frías y me entran unas ganas locas de besarte. -No, no es que…   -Tranquila, no pasa nada, dije, pero en el fondo vi que algo había hecho a la relación en la que estaba. Me dí cuenta que algo iba mal si dejaba a una tercera parte meterse en terreno de dos. Me alejé y bailé desde lejos. Viniste tú, tu cuerpecito y te abrazaste a mí. El beso que me negaste, vino solo.

Corté con la que ahora es mi ex. El tema me tuvo dando vueltas a la cabeza durante un tiempo, me sentía ahogado, no tenía lugar, no podía respirar. Mensajes, llamadas, emails, chatear a cualquier hora. Me faltaba sitio en una relación a distancia y eso que se encontraba a 40.000km, del otro lado del globo. Breaking up wasn’t easy, even if I tried to do my best not to hurt you. But one can’t solve all it’s problems by crying. 

Con S. quedé algunas veces, dos en medio año. A las 3 de la mañana, después de un rodaje agotador encontramos un último bar abierto en Terrassa y me llega un sms: ¿Te puedes conectar? -Bien, pensé, eso es que quiere hablar conmigo… finalmente. Me habías tenido en stand-by para ver si te decidías entre uno u otro.

Descubrí porque era tan dificil quedar con ella. Me había dicho que no era posíble que fueras tan fría después de La Paloma.

Siguieron meses de mal humor teniendo que coger el ferrocarril que pasaba por una estación cerca de tu calle de camino a la universidad. “Wasting my time” de Boomcat y “Gib mir nur ein Wort” (Dame solo una palabra) de Die Helden.

Ahora me escribes… Hace mucho que no me conectaba y creo que me tocaba decirte algo.

Quieres quedar, resultado de un “te atreves?” y ahora no me atrevo yo. No sé si quiero que me vuelvas a hacer sufrir. Me vuelva a hacer sufrir. 

Anuncios