bendita maldita


Me acuerdo de cuando tu hermana iba a mi clase en el cole y tú ibas algunos cursos por debajo. Ya eras preciosa entonces, bueno debe estar en los genes porque tu hermana era muy guapa también. Inocentemente empezamos a mandarnos cartitas, teníamos demasiada verguenza como para hablarnos cara a cara. Recuerdo que viniendo de Brasil los problemas de diferencia de edad que la gente veía me parecían incoherentes. (caca nene, eso no se toca!) El grado de intimidad de las cartas aumentó y yo ya tenía una cuenta de e-mail. (me la habían abierto desde otro continente sin yo tener ni conexión a internet) No recuerdo bien, pero dejamos de escribirnos…

Dejamos atrás el colégio y en el cumpleaños de un amigo, te volví a ver, me alegré, charlamos, ibamos a La Paloma. Sin querer me sacaste mi teléfono, dijiste que era para tu hermana. O fué al revés, creo que yo había perdido el número de tu hermana, detalle insignificante… pensé hasta entonces.

Haciendo la shh, shh, silenciosa cola para entrar en la discoteca me llega una perdida de un número desconocido. Respondo con un sms: -Tengo una perdida de tu número, quien eres?   La respuesta no tardó en llegar. – Soy yo S. Aqui tienes mi número y mi nuevo mail… aquel ya no lo utilizo.   Te miro alucinado, mírate hay algo detrás de esa apariencia de chica mona, tímida y callada. Entramos y arriba nos sentamos uno frente al otro. A mi me encanta bailar, tú eres tímida y estas cansada. Quieres beber algo? Si, una cerveza.  No pensé que pidieses una cerveza. La música me estaba poniendo inquieto en el asiento. Seguro que no bailas? Yo bajo.

La respuesta fué contundente: pusiste la pierna encima de mi sillón, de manera que no pudiera salir. Wow, debajo  de este pelaje de gatita resultaba haber una pantera! Cedo y me quedo, te toco la mano, la tienes fría. Aprendí acerca de tu circulación, de tu nariz fría. (¿gatita?) El cumpleañero, que intentaba captar tu atención, abre los ojos. Que bien se ve el blanco en la oscuridad de una discoteca. Se me acabó la cerveza y me acerco a tí: -Yo bajo a bailar, si quieres… aqui tienes mi mano.-   Paso delante del cumpleañero extendiendo el brazo unos segundos y cuando iba a bajarlo, me cojes la mano. Bajamos y escondidos de curiosas miradas te llevo de la mano, intentando abrir un poco de espacio en la muchedumbre para que pudieras pasar comodamente. Bailamos, no te gusta bailar. Te acerco y te apretas contra mí. Ya no tienes las manos frías y me entran unas ganas locas de besarte. -No, no es que…   -Tranquila, no pasa nada, dije, pero en el fondo vi que algo había hecho a la relación en la que estaba. Me dí cuenta que algo iba mal si dejaba a una tercera parte meterse en terreno de dos. Me alejé y bailé desde lejos. Viniste tú, tu cuerpecito y te abrazaste a mí. El beso que me negaste, vino solo.

Corté con la que ahora es mi ex. El tema me tuvo dando vueltas a la cabeza durante un tiempo, me sentía ahogado, no tenía lugar, no podía respirar. Mensajes, llamadas, emails, chatear a cualquier hora. Me faltaba sitio en una relación a distancia y eso que se encontraba a 40.000km, del otro lado del globo. Breaking up wasn’t easy, even if I tried to do my best not to hurt you. But one can’t solve all it’s problems by crying. 

Con S. quedé algunas veces, dos en medio año. A las 3 de la mañana, después de un rodaje agotador encontramos un último bar abierto en Terrassa y me llega un sms: ¿Te puedes conectar? -Bien, pensé, eso es que quiere hablar conmigo… finalmente. Me habías tenido en stand-by para ver si te decidías entre uno u otro.

Descubrí porque era tan dificil quedar con ella. Me había dicho que no era posíble que fueras tan fría después de La Paloma.

Siguieron meses de mal humor teniendo que coger el ferrocarril que pasaba por una estación cerca de tu calle de camino a la universidad. “Wasting my time” de Boomcat y “Gib mir nur ein Wort” (Dame solo una palabra) de Die Helden.

Ahora me escribes… Hace mucho que no me conectaba y creo que me tocaba decirte algo.

Quieres quedar, resultado de un “te atreves?” y ahora no me atrevo yo. No sé si quiero que me vuelvas a hacer sufrir. Me vuelva a hacer sufrir. 

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7 comentarios to “bendita maldita”

  1. DIY Says:

    Issis….llámame tonta si quieres…pero hace ya bastantes posts que tu vida y la mía,quizás a otros niveles, son calcamonías…..distancia, heridas que no acaban de sanar, contacto virtual?, ese terreno de dos invadido sin querer..y las dudas…y con ellas los miedos….tres meses aguanté su búsqueda y me enfrenté a él…volveré a pagarlo caro, eso ya lo sé…pero llegó un momento en el que me planteé el por qué huir, porque en realidad no lo estaba haciendo…es sólo que la otra parte decidió acercarse…bien…pues hay que limpiar el mundo de esos fantasmas que nos siguen…no creo que vuelvas a sufrir igual…te aseguro que todo lo que has ido ganando este año saldrá a flote…porque supongo que ahora también te quieres más. Suerte!

  2. DIY Says:

    y….gracias por compartir ese recuerdo…como has dicho cuesta sacarlo…pero si al hacerlo te sientes mejor es porque ha caído en buenas manos….ésta..nuestra blogosfera!!! Petonets

  3. aiguamarina Says:

    Huele a sensualidad, a ternura, a sensibilidad,
    creo que nunca deseamos dejar de sufrir…
    siempre que miremos hacia adelante,
    sueños, imagenes, latidos.

    Me encanta escucharte!
    Gracias por compartirlo!

  4. Esther Says:

    A nadie le gusta que nos hagan sufrir, pero si lo que probaste te gustó una vez…. no lo pienses mucho, Total solo se vive una vez

  5. denke Says:

    hum…
    que fresquito en el recuerdo tengo algo similar.
    creo que lo que requiere mas valor no es qeudar, es decidir que prefieres el “y si..?” antes que hacerte mas daño o faltarte a ti mismo.
    Al menos así lo decidi finalmente yo, y me siento mejor. Llegue a debermelo

  6. issis Says:

    Pues colegas, le facilité todas las fechas para quedar y no ha dicho nada. Respondió que tenía más cojones para enfrentarse a las ganas de vivir y que las terápias alternativas ayudan…
    Finalmente no quedamos y la verdad, volví a sufrir para no pasar nada.

  7. elena Says:

    Lei hace unos dias tu historia pero no quise comentar nada. Creo que me esperaba algo asi, pero bien lo tenías que ver tu mismo. No sufras por ello …

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