dicho y hecho


no hace falta que me esfuerce, pasa, son las 5.15am y al lado de una preciosidad me despierto con sed.
-Acabo de tener un sueño de esos malos, malos, malos…-digo yo.
-¿Estas bien?- dice mi bichito, medio dormida.
-Acabo de soñar con una película de terror americana y su final. Estiro el brazo y agarro una botella de agua con gas y me trago la mitad. Me giro, la beso y le digo:
-Voy a escribirla antes de que se me olvide- me levanto y enciendo el portatil, enchufo el cable.
-¿Lo haces a menudo esto de levantarte a escribir por las noches?- dice ella aún sin creerse que me haya levantado.
-Si, tranquila ahora vuelvo.
Viene me abraza y yo me quedo en blanco, tiene que irse a trabajar luego y le recomiendo volver a la cama asegurando que todo va bien. ¡que mona!
…. la historia iba más o menos de un padre americano, en un vecindario americano, en una casa americana con un garaje muy poco americano. Un garaje que comunica con la calle de entrada, rollo The Simpson’s peeero justo al otro lado no está la habitación de la tele en la que espera un Homero, sino que está la calle paralela.
Este padre americano, que a veces era yo, y otras era su hijo, sale asustado de su garaje y vuelve a entrar en casa. Se frota la cara, se sienta en una banqueta de su cocina americana y se dice:
-No puede ser, no puede ser…
-¿Que es lo que no puede ser, papá?
El padre que se asusta, nota que se ha asustado, se calma e intenta aparentar calma y sosiego:
-Nada bicho, que creo que el coche… (Ehhm, no le puedo decir esto a mi hijo- dice una voz en off, mientras mira a su hijo)
-¿Qué pasa, papá?- dice el nenito, de cara blanca y pelo negro. (A este niño no le iba nada mal un poco de sol, se parece al niño de “Los otros”. Recuerdo que esto pasa en plan siniestro y peli de terror de serie B y sigo soñando)
En el exterior truena y empieza a llover. El padre pide que le acompañe al porche y sequitos bajo el techo…
-A ver como te lo explico, creo que el coche hace cosas solo.
-Claro, limpia los critales con los limpiaparabrisas cuando llueve….
-Si, pero no era bien eso- dice el padre que se ve interrumpido por la emoción del niño que cree haber descubierto contento y feliz que es lo que le pasa a su padre. Y sigue:
-…se le encienden las luces cuando entras en un tunel o se hace de noche. También regula solo la temperatura si de repente hace mucho calor….
-¡Que no! No es eso- dice el padre medio irritado.
-… tambieeeen…- y el nene se calla. Frunce el seño y mira a su padre. No comprende porqué el padre acaba de levantarle la voz.
Ya han empezado a caer las primeras gotas de lluvia y el padre empieza a ver como puede explicar lo que le pasa a su hijo.
-Creo que el coche nota lo que quiero… por ejemplo estoy…
— Los gatos están corriendo por el pasillo y maullando, uno echa una meadita y corre detrás del otro, el perro se despierta y sale a vigilar que está pasando. Cht!!- hago yo y se acaba el mamoneo en el pasillo. Dos pared de ojos de gato brillan en la oscuridad del pasillo. ¡Que miedo! Parecen leones en la noche de la savana africana, bueno más bien hienas.—
…estoy medio dormido. Entro en el garaje sin luz y me voy a sentar en el coche. ¿Que pasa? ¿Que hace el coche?- pregunta a su hijo con demasiada euforia.
-…-
-Pues que se enciende la luz interior y me abre la puerta.- dice satisfecho.
El niño levanta la mirada incrédulo y mira la puerta corrediza del garaje asustado. Esta se abre hacia un lado haciendo curva, escondiendose dentro de una pared. (Vaya lujazo de puerta flexible y que no te provoca dolores de cabeza, ya que no te vas a hostiar con el coco contra ella cuando esté abierta hacia arriba. Dsh, tontorróon, que no se abre hacia arriba. Bueno eso que es un lujazo de puerta de garaje.)
-No lo entiendo, papá.- Cae un rayo e ilumina el todoterreno blanco. (Se parece a un Jeep Cherokee) Suenan violines y se pueden oír: viento, gotas gorrrdas de lluvia contra el suelo de asfalto y contra el techo de madera del porche en el que están los dos, violines amenazantes.
El niño se agarra a la pierna del pantalon de su padre, mira hacia arriba y en el momento que su padre le mira cae un rayo, su cara sonriente de entre loco y he tenido una idea mira hacia abajo, hacia su hijo. Este suelta la pierna.
-Mira, a esto me refiero.- y sale del porche y se moja con la lluvia. Vuelve mojado de pies a cabeza bajo el porche y entra en el garaje con la luz apagada, desaparece en la oscuridad y se oye un portazo.
Estamos dentro del coche con papá, hace calor y se enciende, ténue, la luz interior del coche.
Desde afuera el niño solo vé como un chorro de aire seca a su padre. El padre sale:
-Ves lo que te dije.
(Ahora es cuando mi mala memoria me juega una mala pasada)
El padre sale del garaje con el coche, se olvida de abrir la puerta de atrás, es que el garaje no tiene puerta de atras y atraviesa la pared. El niño ya no entiende nada, flipa con su viejo, pero de cierta manera le gusta (le mola un huevo) que su padre se comporte como un cowboy. Chirrían las ruedas y el padre vuelve a aparecer por la entrada del garaje, ha dado la vuelta a la manzana y dentro del coche suena música de padre fardón y que liga en los semáforos.
-¡Que coche más chulo, papá!
– Y esto no es nada, mientras estaba mojado, sentí como si unas manos frotaran mi espalda cuando tenía frio.
– (sisi, papá, lo que tu digas)- dice por sus adentros el niño que frunce el entrecejo y sonríe para complacer a su padre.
Por cierto al lado del todoterreno blanco hay otro más chiquito rojo.
-¿Vamos a dar una vuelta!- se olvida de su hijo, acelera y justo cuando atraviesa la pared, un trozo de la misma arranca la rueda de repuesto que colgaba del portón trasero del todoterreno.
El niño asustado, por lo que le pudiera pasar a su padre, con la naturalidad de los niños americanos, sube al todoterreno rojo de tres puertas y sigue a su padre. El padre no para y da otra vuelta. Al volver a atravesar la pared, golpea la rueda caída y se parte el eje delantero. Se ven flashes de la cara del padre. Dentro del coche se han encendido las luces de emergéncia, el padre sonríe en una orgía de seguridad y aprecio por su coche. El cinturón de seguridad se infla protregiendo al conductor y una voz femenina y tranquilizadora asegura que está todo bajo control. De eso nada!!! El coche le está engañando, ha puesto música clásica, para tranquilizarle y se acerca peligrosamente a un precipicio. Se ven dos luces rojas cayendo desde el borde del precipicio.
El hijo vuelve a casa, no ha encontrado a su padre, solo ha encontrado bocas de incendio echando chorros, cubos de basura caídos y desperdigando desperdícios por el medio de la calle, también hay gatos o mapaches robando basura, buzónes de recogida de correo reventados y cartas desparramadas por las aceras y los arbustos cercanos.
El niño ya no es tan niño cuando vuelve a aparcar en la rampita, delante de la puerta de su garaje. Cuando se oye un ruido de motor eléctrico y se ve al niño del vecino subir en un cochecito de juguete. Crrrec! tira de su frenito de mano. (Me recuerda al niño pijo de una serie mexicana “Carrusel”, no sé si se veía aquí, yo la ví en Brasil cuando tenía edad para ver esas cosas.)
Se levanta y saca una bolsita de papel y le dice al chico que sale del coche rojo:
-Yo traigo bollitos.
El chico que ya no tiene los mofletes rojos, serio, le enseña lo que trae en las manos:
-Yo traigo hielo, por si mi padre se ha golpeado la cabeza. (Aunque también podría decir algo así como: …por si mi padre se ha vuelto a golpear la cabeza y pensar: Para mi whysky con hielo, pendejo baboso!!!)

—me vuelvo a la cama a las 6:19am.

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4 comentarios to “dicho y hecho”

  1. elena Says:

    menudo sueñecito y menos mal que tienes a la xurri (como tu dices) al lado …. el otro día un amigo me contó un sueño tremendo, un día de estos lo pondré en el blog pa que lo leas. Me alegre verte por aquí de nuevo, ( “… por cierto, vaya vacaciones de blog que te esta(bas) pegando no?” )

  2. DIY Says:

    …ésa xurri te inspira eh?? Disfruta guapo que bien que te lo mereces!

  3. Southmac Says:

    Joder, si un arrebato creativo me jodiera el sueño… tendría que cortarle el cuello y seguir durmiendo.

  4. issis Says:

    southmac:
    me jode mucho soñar cosas y no recordarlas al día siguiente y prefiero apuntarlas antes de perderlas.

    diy:
    gracias. es tan… especial.

    elena:
    pues a ver cuando lo cuelgas que ya tengo ganas de leerlo. los sueños son tan propicios a ser filmados. me has echado de menos, eh? YO también.

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