Archive for 21 abril 2007

bailando…me paso el día cantando!

abril 21, 2007

un poquito cantas, un poquito bailas, un poquito lerolaaa canta un canariooo

canción que me vino a la cabeza esta mañana. debe kantarrse con akcento alemán, ya que era la única canción en castellano que había en el cancionera que teníamos en primaria en la escuela suiza en sao paulo.

no toco ningún instrumento, empecé clases de piano 2 veces un día cada una. eso fué de pequeño, de mediano quería apuntarme a canto, pero solo había la opción de hacerlo después de hacer clases de violao, es decir: guitarra. tres cuatro acordes y de cantar na de na. me olvidaba de xilófono, también lo toque medio año, pero me equivoqué de grupo, tenía que haber entrado en el grupo de percusión. la batucada del cole era espectacular, hacia temblar el suelo. y “arrepiarse” a todo el mundo(piel de gallina).

finalmente me conocían en el cole como el “Bananen-Pedro” (prronunziasión alemana, no olvidar!). Pues un día y en mi estupidez tuve que cantar un solo (soooolo)solito, delante de todos los padres de la escuela, que era pequeñita pero… cada familia traía como 5ó6 amigos, ese día me parecieron 20.

…todos cantaban. lalalá laralaralá y yo: Ich bin der Pedro und verkaufe die Banaaanen y ellos laralá la laralaralá y yo  und singe gern ein Lied für alle Herrn und Daaaamen.

la primera vez, me quedo en blanco y me sale solo la segunda parte ufff. que nervios, yo allí sudando, solito uf uf.

la segunda me salió. la tercera también y también quedó el Bananenpedro. pues la letra trataba de un vendedor de bananas, (¿existe en castellano el término repúblicas bananeras?) tres estrofas y despúes: Yo soy Pedro y vendo las bananas …. y encantado canto una canción a todas las damas y caballeros.

claro, claro… con mucho gusto canté yo jeje. Pues eso, el único instrumento que toco es la voz. Y así voy, que me invitan en los karaokes. 

muerte en el bosque

abril 18, 2007

olía a sucio, su pelo estaba grasiento, la barba ya no seguía una línea. y demasiadas veces temblaba de hambre.
se sentía perdido, despertaba cada día en ese bosque.
había abandonado la idea de escapar de él.
tenía la necesidad de compañia, pero ya no sabía como se hacía eso.
se creía ella muy lúcida, muy pegada a la realidad y de vez en cuando se despegaba para descansar en el borde del bosque.
un atrevimiento, un desliz, una salida de lo normal y cotidiano.
a él le gustaba seguirla, escondido era parte del bosque.
pero no era ella capaz de verle. lo mejor que podía hacer es sentirse observada, deseada, creyendo que era él quien más se acercaba a entenderla.
no sabía como pero cualquier cosa era mas grande que las manos al rededor de su cuello.
hojas secas, calor, sangre…
despertarse otra vez y ver que ya no puedes salir de ese bosque y enterrar el cuerpo clavando las uñas llenas de tierra y sangre. la mugre y la destrucción son tus desesperados compañeros.