ácaros


la habitación, pequeña. la cama tenía un colchón antiguo, seguramente le pasaron por encima 12 tanques. fuera soplaba el viento, parecía que iba a nevar. en este colchón vive un pequeño ácaro, o eso creía él. la noche, agitada, mas de lo normal. un planetoide, 12 miligramos de piel, dos afiladas tenazas se clavan en el cuerpo celeste. el aire era escaso, ventanas ninguna menos una pequeña y mentirosa ventana que no llevaba a ningún lugar. pelos, polvo, patas de moscas, tierra… así era la casa, en la manta, en la cama… así vivía la familia ácara. era sin duda la mejor casa que podía encontrar una esposa celosa. una pareja entró en la habitación y generó un terremoto en esa cama supletoria. una pareja con las defensas bajas, somnolientos, acalorados, drogados con 12 gramos de alcohol. señora ácara no pudo despedirse de su marido. él la abrazó y cuando respiró por la decimasegunda vez, inspiró al ácaro, que aterrorizado se aferró al planetoide. viajó a gran velocidad a un sensible alveolo, no quedaba nicotina, gritó el nombre de la ácara, pero no obtuvo respuesta. la pareja dormía, el susurro de un ventilador de una cpu, les acunaba con aire caliente, él despertó… le faltaba aire, aunque sentía como entraba por sus orificios, no satisfacía la necesidad de sus pulmones, el aire parecía líquido. lluvia y rayos. se destapó. la espalda se quejó, mas de lo normal, esa cama no estaba hecha para su espalda, el colchón se hundía y clavaba su metálico esqueleto en los cuerpos, la ácara pedía venganza a gritos. esa persona sin aire debía pagar. y se acostó en el suelo, por ver si el frío abría los pulmones, gimoteaba, lloraba de miedo… no le entraba aire. ella se despertó asustada, el miedo se transformó en un beso y el beso parecía facilitar la respiración, clavó la nariz en el cuello de ella, en su espalda, en sus brazos, paseó por montañas y valles… parecía que la adrenalina le dejaba respirar aire fresco. abrió la puerta de la habitación, entro aire fresco, 12 segundos duró su aguante, helóse la habitación. el ácaro castigaba los alveolos mordisqueándolos. no mas narices clavadas, frio y miedo,otra vez. cansancio, ella se durmió, y él ¿morirá por falta de aire?

escuchando: Echoes – Pink Floyd

viendo: “Fur” (Retratos de una obsesión)- Steven Shainberg

Diane Arbus: What is it?
Lionel Sweeney: Well, every month or so I’m able to breathe about five percent less. My lungs are disintegrating. It’s getting harder and harder for me to breathe… deeply. In a matter of months, I’ll drown without even swimming, because there’ll be nothing left… of my lungs.
Diane Arbus: You’re not dying.
Lionel Sweeney: Yes, I am.
Diane Arbus: No, you’re not.

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2 comentarios to “ácaros”

  1. Folken Says:

    ¿y con máscaras de conejo no quedaría más creíble la conversación?

  2. issis Says:

    ¿las de la última de Lynch o la de Donnie Darko?

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