bien


el equilibrio entre lo que necesitas y lo que necesitan los otros es tan fragil y negociable a la vez.

lo que esta bien para ti puede estar bien para mi tambien.

no intento imponer nada, de hecho tomo decisiones autonomas, pero cuando las tomo solo, deberian estar consensuadas con las tuyas. no tienen nada que ver con un nosotros que no existe, pero que yo llevo muy dentro de mi.

quieres que tenga el control sobre lo que hago, pero lo tengo que hacer a mi manera, my way, y al hacerlo… respeto las tuyas, pero hago lo que necesito para encontrarle un sentido a esto que llaman vida. no hay un consenso, ni poder crecer en la misma direccion… because, you are the best thing

me niego por lo que siento, por lo que dices que sientes a tirar la toalla, soy el cabezon, soy yo but its not too late, it’s not to late for love. dices que no respeto tus sentimientos, pero hago los cambios que hago para hacer las cosas como tu las necesitas…. interpretas a tu manera, decidi una direccion, pero se llega alli por muchos caminos asi que no me cierro a ello.

nada en este mundo, me alejara de lo que siento, veo q todos mis caminos llevan a ti.

vivir sin tener amor no es vivir, no existo sin ti

esperanza te encontre… no me abandones ahora.

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pagina 78 “La insoportable levedad del ser” Milan Kundera

Estaba sentada en un ricon del comportimento, la pesada maleta sobre su cabeza. Karenin se apretaba contra sus piernas. Estaba pensando en un cocinero del restaurante en el que trabajaba cuando vivia en casa de su madre. Aprovechaba cualquier oportunidad para darle una palmada en el trasero y con frecuencia la invitaba, en presencia de todos, a acostarse con el. Era curioso que pensase precisamente en el. Representaba un ejemplo directo de todo lo que le repugnaba. Pero en lo unico que pensaba ahora era en localizarle y decirle: -Tu decias que querias acostarte conmigo. Aqui estoy.- Tenia ganas de hacer algo para que ya no le quedara escapatoria. Tenia ganas de destruir brutalmente todo el pasado de sus ultimos siete anyos. Era el vertigo. El embriagador, el insuperable deseo de caer. Tambien podriamos llamarlo la borrachera de su debilidad, quiere ser aun mas debil, quiere caer en medio de la plaza, ante los ojos de todos, quiere estar abajo y aun mas abajo que abajo. Trataba de convencerse de que no se quedaria en Praga y ya no trabajaria como fotografa. Regresaria a la pequenya ciudad de la cual la saco una vez la voz de Tomas. Pero cuando llego a Praga, no tuvo mas remedio que quedarse alli durante algun tiempo para resolver muchas cuestiones practicas. Empezo a postergar su partida. Asi pasaron cinco dias y en la casa de pronto aparecio Tomas. Karenin estuvo un largo rato saltandole a la cara, de modo que durante bastante tiempo les libro de la necesidad de decirse nada. Se sentian como si estuviesen en medio de una planicie nevada, temblando de frio. El le pregunto:

-Estaba todo en orden?

-Si- contesto.

-Has pasado por la revista?

-Llame por telefono.

-Y?

-Nada. Estaba esperando.

-Que?

No le respondio. No podia decirle que le esperaba a el.

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